La detección temprana de incendios salva vidas y reduce daños. Un sistema de detección avisa ante el humo o el calor para poder actuar a tiempo.
Tipos de detectores
- Ópticos (humo): detectan humo visible; recomendados en viviendas y oficinas.
- Térmicos: reaccionan al aumento de temperatura; ideales para cocinas o garajes.
- De gas: detectan fugas de gas natural, butano o monóxido de carbono.
Central de incendio
- Convencional: detectores agrupados por zonas; suficiente para locales pequeños.
- Direccionable: identifica exactamente qué detector se activó; para edificios y grandes superficies.
Verifica la normativa local aplicable a tu instalación y asegura un mantenimiento periódico.
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